Refranes, Dichos

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SIEMPRE HAY UN ROTO PARA UN DESCOSIDO.- El significado de este refrán –así lo llaman los que saben-, al igual que el de su versión “negativa” «Nunca falta un roto para un descosido», es que a nadie le falta alguien que lo quiera.

A BUENAS HORAS MANGAS VERDES.- Se utiliza como lamento o reprimenda para la tardanza en la ayuda, cuando esta es inútil o innecesaria. En general, cuando se hacen las cosas a destiempo.
Su origen se remonta al siglo XV, cuando Isabel I mandó crear una patrulla callejera llamada Santa Hermandad dirigida por el Marqués de Villahermosa. Se trataba de una policía rural a la que por la forma de su uniforme, se le veían las mangas, que efectivamente, eran verdes, y así eran denominados: mangas verdes. Esta policía rural fue muy eficaz al principio, pero poco a poco fue "relajándose", lo que provocaba que llegara tarde al lugar del suceso. En esas situaciones era cuando se decía aquello de: A buenas horas mangas verdes.

LLEGAR Y BESAR EL SANTO.- No sufrir esperas. Conseguir algo en poco tiempo.
Su origen está en las fiestas populares. En la península existe la costumbre de besar a los santos en las fiestas populares y en esas ocasiones, siempre es el consistorio municipal el que lo hace primero sin aguardar la cola de feligreses que posteriormente se forma.

CONFUNDIR CHURRAS CON MENINAS.- Se refiere a cuando ante dos cosas similares, las confundimos.
Tanto las churras como las merinas son dos tipos de ovejas. Las primeras tienen el pelo más largo y basto, mientras que las segundas son más grandes y con el hocico más ancho. La frase viene de cuando los pastores tenían que ser hábiles a la hora de reconocer cuantas ovejas de su rebaño pertenecían a cada tipo.

DONDE FUERES HAZ LO QUE VIERES.- Viejo dicho este que recomienda actuar en cada lugar según las costumbres que allí se observan.

QUE SI QUIERES ARROZ CATALINA.- Utilizada cuando se da a entender que alguien no hace caso o se desentiende de algo.
Cuenta la leyenda que Catalina era una mujer natural de Sahagún, provincia de León, y era muy aficionada al arroz ya que aseguraba que tenía muchos beneficios nutricionales. Pero Catalina enfermó y no hablaba, y sus familiares le ofrecían arroz a la voz de Que si quieres arroz, Catalina? y ella no decía nada.

MÁS CUENTO QUE CALLEJA.- Se utiliza para reprender al hombre imaginativo en exceso, al mentiroso o al que fabula sobre su propia historia. Saturnino Calleja Fernández fue el creador de una editorial (s. XVIII), cuya fama creció por la publicación de cuentos infantiles. Al principio el refrán era Tener más cuento que la editorial Calleja, pero éste se fue abreviando, hasta quedarse en el actual formato.

NO ERA NADA LO DEL OJO Y LO LLEVABA EN LA MANO.- Se utiliza para burlarse de personas que desprecian sus propias desgracias
Su origen está en el siglo XIX cuando un torero llamado Manuel Domínguez sufrió la cornada de un toro a consecuencia de la cual perdió un ojo. Ni corto ni perezoso se dedicó a buscarlo en el albero y posteriormente se encaminó con él hacia la enfermería. Mientras iba hacia allí, el torero decía: ¿El ojo? No es nada

COMO PEDRO POR SU CASA.- Persona que se mueve con desenvoltura en un lugar que no es el propio.
Hay que aclarar que existen muchos refranes que utilizan el nombre de Pedro (Bien está Pedro en Roma aunque no coma...), con lo que se supone que Pedro es el nombre utilizado para denominar a cualquier individuo, al menos en el refranero español. Algunos autores lo relacionan con Pedro I de Aragón debido al refrán: Entrarse como Pedro por Huesca, refiriéndose a la poca resistencia que los musulmanes opusieron en la ciudad aragonesa.

ARMARSE LA MARIMORENA.- Utilizada para describir gran algarabía o mucho alboroto con disputas, reyertas, voces y golpes.
Su origen está en el siglo XVI, cuando la mayoría de las taberneras y venteras se llamaban María. Acostumbradas al trasiego de huéspedes y viajeros, estas mozas solían envolverse en querellas y disputas con los hombres cargados de vino y con pocos escrúpulos. Esto unido a que la forma típica de llamar a una moza española era morena, nos da el resultado de marimorena.

CHOCOLATE Y AGUA FRÍA, CAGALERA AL MEDIODÍA.- Esto sí que es verdad. Está comprobado física y químicamente. Es algo escatológico pero por favor, por el bien de vuestros higadillos, haced caso de esta célebre premisa. Os ahorraréis una larga perorata con nuestro querido amigo el Señor Roca.

ZAPATERO A TUS ZAPATOS.- Según los testimonios de los historiadores Valerio Máximo y Plinio el Viejo, la frase fue pronunciada en cierta oportunidad por Apeles, el pintor griego más célebre de la Antigüedad. Este artista acostumbraba a exponer sus cuadros en la plaza pública y así podía escuchar directamente la opinión de la gente acerca de sus trabajos.
En cierta oportunidad, Apeles había expuesto el retrato de una persona importante de su ciudad y un zapatero que pasaba por el lugar, se detuvo a observar la obra y criticó la forma de una de las sandalias del personaje. Apeles acató la observación del zapatero, llevó la obra a su taller, la rectificó y nuevamente la llevó al lugar de exposición.
Cuando el zapatero volvió a contemplar el cuadro, al ver que el pintor había acatado su sugerencia, se sintió autorizado para extender sus críticas a otros aspectos del retrato, lo que motivó que Apeles, al escuchar esos comentarios, lo encarara y le dijera: zapatero, a tus zapatos.
La expresión, desde entonces, se usa como consejo a quien pretende juzgar asuntos ajenos en los que no es experto.